9 mar. 2010

RETORNO DEL HOMBRE A LA NATURALEZA II

Muy distinto al arte egipcio fueron sus contemporáneos asiáticos (Mesopotamia, Asia Occidental y Persia principalmente), que desarrollaron un arte dominado por el dramatismo, penetrante y muy variado. Los egipcios se distinguieron de los demás pueblos de esa zona por haber buscado, desde el principio de su civilización, un canon ideal del cuerpo humano. Hasta la cultura griega no se volvería a dar una situación similar.

Lo genérico, sin embargo, no es el objetivo de nuestro movimiento, por lo que continuaremos buscando aquellas señales e irregularidades que caractericen y autentifiquen la obra, deteniéndonos justo antes de llegar a las formas puras o ideales.
A partir del s. VIII a.c. Grecia aparece como un mosaico de ciudades-Estado o poleis, en las que se desarrolla un régimen de gobierno aristocrático que evolucionará en Atenas, debido a los enfrentamientos entre deudores y acreedores y a la aspiración de todos los ciudadanos a ser iguales ante la ley, en el sistema democrático del s.V.

Sería el griego el primer pueblo que sistematizaría la obra arquitectónica en un conjunto de proporciones u “órdenes arquitectónicos”. Fue un intento de aplicar las leyes armónicas de la Naturaleza en la obra del hombre.

En el período protoclásico, las guerras Médicas supusieron el acontecimiento más importante por su influencia en la mentalidad y el arte griego. Se va a dar el estilo Severo, donde el escultor descubre la técnica de la utilización del bronce. El artista griego era capaz de representar la figura humana como un todo coordinado. El siguiente paso sería el intentar representar la acción y el sentimiento. Empieza a primar la importancia de la relación numérica de cada parte con su vecina y de todas con el conjunto. Cuando estas relaciones sufran una interdependencia para poder subsistir en el marco de la naturaleza las denominaremos relaciones ecosistemáticas.

El concepto de belleza helénico se compone de Simetría y Proporción. Después de crear una estatua verosímil, llega el momento de dotarla de movimiento. El momento de transición lo marca una estatua del 480 a.c., el Efebo de Kritios, que dobla la pierna adelantada, por la rodilla y descarga casi todo su peso en la otra pierna.

Pero el artísta mas destacado de este tiempo fue Mirón. En su discóbolo, aunque la serenidad del rostro no se corresponde con el esfuerzo del atleta, es capaz de mostrar el ritmo en la escultura, representando la tensión física del momento “justo antes” de lanzar el disco. La Forma contiene una Función escondida, una energía en potencia donde todas las partes relacionadas entre sí se encuentran en tensión esperando su desenlace final. La Forma contiene vida.

Entre el 450 y el 430 a.c. Atenas con Pericles, vive un momento de esplendor, manifestándose en el terreno político con la democracia, y en el económico y cultural dándose en Atenas los mas importantes filósofos, intelectuales y artistas.

En la época clásica dos aspectos influyen en el arte; se destruye la idea de que la virtud es heredada y el hombre empieza a crecer en importancia ante los dioses. Se cree que el hombre puede configurar el mundo según su visión de él. Protágoras dirá que el hombre es la medida de todas las cosas. Nosotros insistimos en acabar con esa idea antropocéntrista y ubicar al hombre en el lugar que le corresponde dentro de la Naturaleza, en armonía con el resto de seres vivos.

Aprovechando parte de los ingresos de la Liga de Delos, Pericles preparó un ambicioso proyecto de reconstrucción de la antigua Acrópolis arruinada por los Persas. Fidias fue el organizador del plan general y Menesicles, Ictinos y Calícrates los arquitectos.

El plan parece tener un aparente desorden, pero si ampliamos su visión, descubrimos que el equilibrio está determinado por el paisaje que se extiende desde el Pireo al Monte Pentélico. El plan pretende relacionarse con la Naturaleza, siendo concebido para una visión lejana, donde sus edificios amontonados en una sucesión de múltiples planos vuelven a complementar el paisaje, caracterizándolo.

Llegamos a la consecución de un aparente estado puro en el Partenón, dando la sensación de ser natural, ya que aunque sus formas estén separadas de los aspectos de la naturaleza, están tan bien estudiadas atendiendo a las características del material empleado, que nos crea un hecho tan aceptable a nuestro entendimiento como el mar o la montaña. Pero si lo analizamos descubrimos nuevamente esas señales e irregularidades formales traducidas en intenciones ópticas donde el hombre pretende crear tensión en el ojo del espectador entre lo que espera ver y lo que ve. Todas las horizontales, desde el basamento hasta el entablamento, están combadas convexamente y todas las verticales ligeramente inclinadas hacia dentro. Volvemos a encontrar aquí esas irregularidades o señales humanas que autentifican la obra alejándola de las formas puras o genéricas.
"Una obra nos va a resultar bella cuando sus rasgos y el valor de las relaciones que los unen, provocan en lo más auténtico de nosotros, por encima de nuestros sentidos, una resonancia que nos comunica su perfecto acuerdo con la naturaleza y quizá con el universo". Vamos a intentar describir de una forma científica esas relaciones, basándonos en las leyes morfológicas de las formas de la naturaleza, en su evolución y en las fuerzas que las determinan.
El broncista Policleto es el maestro de la Simetría o Conmensurabilidad de las partes, según la cual cada elemento del cuerpo humano ideal se integra en un conjunto simétrico pero constituye a la vez una clara unidad independiente. El canon de proporciones determina que la cabeza debe representar la 7ª parte de la altura total de la estatua, la pierna debe tener 6 palmas desde el pie hasta la rodilla y otras 6 desde la rodilla al centro del abdomen; la cabeza a su vez, presentaría frontalmente una división en partes iguales: la frente, del entrecejo a la punta de la nariz, y de ésta a la barbilla. Los dos exponentes de este canon son el Doríforo y el Diadoumenos.

El trágico período entre el 430 y el 400 a.c. va a suponer una profunda revolución moral para los griegos, provocando el rebote de lo irracional. La peste que asola Atenas causará la vuelta a la idea de una naturaleza imprevisible e irracional y la imposibilidad de un estado de cosas permanente en el mundo. El Hombre vuelve a empequeñecerse.

La aparición del Imperio de Alejandro Magno, y más tarde la instalación de los grandes reinos helenísticos, trastornaron el orden político y económico, pero se instauró una comunidad cultural sin precedentes, la Koiné, en la que se fundirán las aportaciones de todas las grandes civilizaciones asiáticas bajo el signo de la cultura helénica. Triunfará el individualismo y la razón, y el Hombre se enfrentará a su individualidad solo ante la naturaleza.

La escultura del período helenístico rompe con los cánones clásicos, expresando emoción y movimiento. La obra se llena de rasgos e irregularidades propias del hombre que la alejan de los ideales mas puros de belleza. La Victoria de Samotracia está cargada de dinamismo. La composición se abre por sus alas; la túnica parece mojada para mostrar su anatomía y sus ropajes se agitan expresando la acción del viento en una supuesta ubicación en la proa de un barco, acentuando el dramatismo. El grupo del Laocoonte y sus hijos representa la impotencia y el dolor sobrehumano. Las formas vuelven a perder su referente ideal mostrando una gran complejidad cargada de movimiento y emoción. El Torso del belvedere muestra una situación similar.

En este período, la producción artística del hombre ha evolucionado pasando por planteamientos ideales de belleza, hasta la consecución de la representación de la emoción y el movimiento, dotando a las obras de una complejidad cargada de señales e irregularidades propiamente humanas. "Obtenemos la belleza formal que buscamos, cuando la relación entre estas señales provocan, mas allá de los sentidos, una resonancia que nos transmite una comunicación armónica con las leyes de la naturaleza".

10 comentarios:

  1. osea, ¿hallar la perfeccion de la forma pura a traves de la union de irregularidades como el hombre y naturaleza?

    ResponderEliminar
  2. Grecia nos enseña en su último período, que se puede obtener la belleza tratando temas humanos, reales, alejados de los ideales. La emoción y el movimiento dotan a las formas de una gran carga de significados en potencia, y eso nos interesa. Cuando las formas particulares se relacionan con las formas generales y provocan una resonancia en el espectador que nos hace sentir la armonía con la que todo está creado en la Naturaleza, dichas formas nos resultan bellas. Concluyendo, hemos obtenido formas llenas de señales humanas (las formas contienen vida al estar dotadas de movimiento y sentimiento); son formas alejadas de las formas puras y genéricas; son formas armónicas con las leyes de la naturaleza; son formas que podemos usar para actuar en la naturaleza.

    ResponderEliminar
  3. El medio ambiente nos está avisando continuamente de que no estamos haciendo bien las cosas, no estamos actuando en él de una manera correcta y respetuosa, y ésto no es de ahora, sino que seguro que comienza con esa posición antropocéntrica de la que no queremos salir.

    ResponderEliminar
  4. Es curioso ver como la acción de la Naturaleza puede provocar en el hombre una reacción tan determinante, que sus ideas mas perennes son capaces de cambiar. En la antigüedad clásica, la peste que asoló Atenas derrumbó el antropocentrismo del hombre y todos los ideales de belleza, para mostrar en su arte al hombre tal y como es, con sufrimiento y en una posición mas acorde dentro de la Naturaleza.

    ResponderEliminar
  5. Mas como una acción de la naturaleza, sería una reacción de la naturaleza a las acciones del hombre, o siendo mas correctos una consecuencia de la acción del hombre...la peste que asoló grecia, o las posteriores, se dieron por la actuación antinatural del hombre de agruparse en demasía, en polis en las cuales a pesar de su aparente democracia y armonía, estaban rebosantes de falta de higiene entre otras cosas,"el hombre solo crea normas para poder saltarselas"(solo la naturaleza se puede permitir esas aglomeraciones por sus estrictas reglas;hormigas,termitas etc).En cuanto a las ideas filosóficas, creencias y demás postulados si se pierden en las pandemias(entiendase reacciones de la naturaleza),es por la avaricia del hombre al reunir en un mismo sitio todo lo que atesora.
    Siento ser así de crítico, pero continúo pensando que el hombre buscará la perfección, o al menos algunos,pero por mucho que se esfuerce, cada contacto que tenga con la naturaleza, la modificará para mal, porque esa es la traba del hombre, haga lo que haga.

    ResponderEliminar
  6. La interacción del hombre con la naturaleza, es un tema interesante, pero más interesante aún es la interacción del hombre con el mismo y sus semejantes. Acaso al hombre actual de a pie le interesan todos estos ideales de belleza, el hombre no se comporta en armonía con el resto de seres vivos, para eso tendriamos que irnos a un mundo perfecto, en el que pudieramos interaccionar con las raíces de los árboles (tipo Avatar) y eso aquí y ahora no existe. el ser humano de hoy día tiene que sufrir y verse muy hundido para mostrarse desnudo tal y como es al resto de la sociedad. Comparto la opinión de Samuel...

    ResponderEliminar
  7. Respuesta para Samuel;
    La naturaleza reacciona ante las acciones del hombre, que se empeña en actuar en ella sin seguir sus leyes. Pero si consiguieramos descifrarlas, sería posible establecer un diálogo respetuoso con ella. Las piedras que conforman el Partenón, una vez determinadas sus formas, resultan mas bellas que en su estado primario, y cuando nos acercamos al eje armónico que manda en la naturaleza al establecer relaciones con ella, en nuestro espíritu se produce una resonancia que nos indica que estamos entrando en armonía con la naturaleza. Seguro que existe una buena relación de todo lo que aquí estamos hablando con la música, donde el hombre ha podido encontrar en muchas ocasiones una perfecta armonía con la naturaleza.

    ResponderEliminar
  8. ajajam!!!!pero la música no la ha creado el hombre, la música se encuentra en toda la naturaleza, puesto que cualquier sonido puede ser interpretado como tal, no solo el trino de un ave, sino tambien el ulular del viento en las ramas de los árboles es considerado música, en relacion a mi opinión sobre el hombre, y tu anexión entre Este y la naturaleza diré, que el hombre ha aprendido a utilizarla, al igual que el fuego, y de la misma forma la usa para fines maravillosos así como horrendos en otros casos(el sonido de tambores y metales para iniciar y alentar una batalla p.ej.
    La música es perfecta poruqe se basa en unas normas estrictas y definidas, y aún cuando el hombre se considera trasgresor en este campo, sigue un patrón fijo, porque la musica ni se crea ni se destruye, soo cambia de tono y de ritmo...No obstante diré también, que si el hombre lograra a descifrar este mundo que le rodea, sí se alcanzaría esa perfección que tu dices, perfección que realmente existe, y es visible,audible,tangible,se puede saborear y oler, pero desde luego, no con nuestros sentidos atrofiados por nuestra "humana humanidad", o al menos no todavía, por lo que hay que seguir trabajando...y este blog es un pasito adelante en ese sentido.


    SBTR

    ResponderEliminar
  9. Gracias Samuel por tu apoyo. La música tiene sus reglas, y mientras unos crean sonidos, otros los relacionan de tal manera que son capaces de llegar al espíritu. Un músico sabe distinguirlo. Un poeta debe saber reconocer lo que es un poema. No por el hecho de cumplir las normas de escritura de poemas, se escriben poemas. Y desde este movimiento estamos convencidos de que absolutamente todo proviene de la naturaleza. Nuestra razón es tal por proceder también de allí. En la música se ha llegado al espíritu. En poesía también. Ahora es el momento de establecer un perfecto acuerdo con la Naturaleza. De momento vamos a extraer aquellas señales en un recorrido a lo largo de la historia, que nos van a indicar el camino.

    ResponderEliminar
  10. Respuesta para laulopez7;
    Por eso este movimiento desea por encima de todo, situar al hombre en el lugar que realmente ocupa en la naturaleza, rechazando tanto el antropocentrismo, como el estado de sumisión ante dioses. Con este planteamiento, todas las acciones del hombre cambian. Es necesario volver a replantearlo todo. Desnudarnos completamente es el primer paso que el hombre ha de hacer, para buscar en el espíritu las cuestiones mas verdaderas. A lo largo de esta serie de artículos, vamos a realizar un viaje por la historia quedándonos con lo que pensamos son aciertos del hombre.

    ResponderEliminar